
TAL VEZ NO DEBO
(aunque nunca he debido tanto)
[a veces cepillo los párpados
les doy placer en las pestañas
auguro por una lágrima salvadora
a los que se quieren trepar a la humedad de la tristeza
les aviso que ya no hay lugares disponibles]
ERGO
odio al hijo de puta
sensiblero
que me habita la entraña
y también al torpe desequilibrado
que se cae hasta del cordón de la vereda
pero...
amo con el corazón a la lágrima bendita
que explota cuando menos se la espera
al moco irresistible
que pone los ojos de manifiesto colorado
y se anuncia en las fauces como émbolos
y se salva cuando peca de no pecar
tal es su misericordia viscosa
que lo soporto
hasta cuando se pone roja mi impotencia
odio al enano facista
y al torturador ad hoc
ocupas imperennes de mi lengua
mutados en malditas doñas
mirando al pasar como quien no ve
pero que despellejan
de sus tales por cuales
a píos e impíos por igual
(en eso se les va la vida)
¿cuánto cuesta un dedal para mi lengua viperina?
¿qué bombero del alma apagará el fuego
de mi diatriva irreverente?
¿y de paso exterminará el magma pródigo
de mi grotesco apotema?
cuando nada más duela
cuando nada más duela
o debo recordale una y otra vez
al marica entrañable
que mi herida ya no sangra
y que mi lágrima amarada
es la baba insulsa de mis ojos.
Edu BB Videla (c) 2009