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frase lobuna 2017

EL BIEN COMÚN ES EL MENOS COMÚN DE LOS BIENES
Edu BB Videla 2017

Frase Lobuna 45

Construyo acantilados a pedido. No me responsabilizo por los ABISMOS INTERIORES
Edu BB Videla (c) 2013

Frase Lobuna

Me di cuenta que era amor... porque mi corazón flotaba a la deriva y vos eras el río
Edu BB Videla (c) 2014

Frase lobuna Jun 2016

Nada como la muerte para mejorar la gente
Jorge Luis Borges

Frase filosófica

JEAN PAUL SARTRE
"L'enfer, c'est les autres"

Frase Lobuna 36

"AMO A LA HUMANIDAD, PERO NO SOPORTO A LA GENTE"
Charly Brown

domingo, 14 de junio de 2009

HANNIBAL LECTER


Touch Divine

El hombre sintió los primeros rayos del sol sobre su rostro, mientras disfrutaba la sensación de sus pies apenas hundidos en la arena. Siguió con la vista el caprichoso dibujo interminable, esa división mágica e instantánea que produce el mar cada vez que toca la playa. No pudo evitar jugar a estampar las huellas de sus pies sobre la irregular franja húmeda donde el agua besa intermitentemente a la arena. Caminaba despreocupado, se sentía libre por primera vez en mucho tiempo. Divisó un objeto que brillaba medio sepultado en la arena. Lo desenterró, como quien desentierra un preciado tesoro, era una punta oxidada, una especie de daga rudimentaria. De esas que usan los presidiarios para defender su honor o su vida. La tomó, la apretó con la mano, sumiéndose en recuerdos que hubiera preferido olvidar.


Era temprano, la playa estaba desierta. Más adelante una joven pareja gozaba también de las bondades del Caribe. Parecían luna mieleros porque se prodigaban repetidos arrumacos y se besaban como quien chupa un dulce. El extraño, del cual los jóvenes no se habían percatado, como tocado por el demonio se abalanzó sobre el muchacho y le cortó el cuello de un solo golpe con su mano experta. Luego se echó sobre la mujer y mientras la despojaba del traje de baño, la golpeaba y la vejaba le dijo:
- Me llamo Ramón, acabo de salir de prisión y soy un asesino.


Después de violarla le arrancó las entrañas como un carnicero con el viejo cuchillo sucio. Olfateó la sangre y recorrió la piel como lo hace un depredador con su presa. Cuando perdió el interés, abandonó los cuerpos, quebrados como muñecos rotos, desarticulados. Los cuerpos inertes revolcados en un mosaico de sangre y arena húmeda, parecían trágicas milanesas humanas. Impertérrito, se lavó las manos llenas de sangre en el mar. En su rostro no había una sola señal de culpa o de arrepentimiento, sólo una frase repetida como un slogan publicitario:
- Me llamo Ramón, acabo de salir de prisión y soy un asesino.
- Me llamo Ramón, acabo de salir de prisión y soy un asesino.
- Me llamo Ramón, acabo de salir de prisión y soy un asesino.
- Me llamo Ramón, acabo de salir de prisión y soy un asesino.
Pensó, mirando el horizonte, que siempre había querido conocer Europa y como alcanzado por un "touch divine" se metió mar adentro y ya no miró hacia atrás.

Edu BB Videla (c) 2009


Nota: Hoy como todo los días fui a nadar, me encanta este mar. La riviera maya es un edén. Cuando iba saliendo del agua, que por cierto estaba deliciosa, ví un objeto que brillaba semienterrado en la arena, lo levanté era una punta oxidada, una especie de cuchillo gastado. Cerca de donde hallé la punta, había una parejita melosa, parecían tortolitos de luna de miel, besándose, sonriendo, rebosando felicidad y disfrutando del día espléndido. Mientras observaba a los enamorados sentí como si el viejo cuchillo oxidado cobrara vida y me transmitiera a través de la mano un archivo de delitos inconfesos guardados por mucho tiempo. Volví la vista sobre la pareja. El cuchillo me incitaba al delito, a perpetrar acciones sucias de las cuales hasta hoy me creía incapaz. El antiguo estilete se calentó en mi mano. Me paralicé por un momento y observé que alrededor había demasiada gente. Luego volví en mí, caminé rumbo a mi palapa y en el camino arrojé el viejo cuchillo con sus negras historias en un contenedor de basura. Después mientras estaba sentado a la sombra y observaba el mar y las personas a mi alrededor, comenzó a tomar forma este pequeño relato de asesinos. Edu